CUANDO NOS VAMOS

Siempre he luchado contra imposibles y, sin lugar a dudas, la lucha que más me consume es en contra del olvido. Vivo en una angustia constante frente a lo inevitable. Sé que hay muchas personas que sienten lo que yo, pero también hay otras tantas que encuentran en la vida el momento idóneo para disfrutar el aquí y el ahora. Hedonistas que buscan el placer inmediato porque «a la vida se viene a ser feliz». Sí, pero no.

A veces sólo nos quedan los recuerdos.— Lewis Rimá (@lewisrimart) 26 de abril de 2019

Mi intensidad me permite sentir al máximo cada segundo, tanto las risas como las lágrimas, pero vivir por vivir no encaja con mi razón de ser. Por un lado, mi ego quiere ser recordado y, por otro, me provoca pavor no dejar rastro durante mi paso por este mundo. 

¿Qué queda cuando nos vamos? En lo personal, no creo en otras vidas, ni en la reencarnación, ni en el cielo, ni en el infierno. Y esa misma idea me hace pensar que, cuando nos vayamos, no recordaremos lo que nos hizo felices, ni lo que disfrutamos en la Tierra.

Cuando nos vayamos, sólo quedará lo que los otros recuerden de nosotros. Qué miedo.

Por lo pronto, seguiré intentando tocar la mayor cantidad de corazones con la fuerza del mío. Ya el tiempo dirá si lo logro (o no). Eso sí, me gustaría ser recordado como alguien que se atrevió a volar. ¿Y a ustedes?

Con cariño, 
Lewis Rimá (: