¿QUERER O DESEAR?

Llevo semanas arriba de una montaña rusa que no para de subir y bajar. Así como he bailado con las estrellas, he probado el sabor de la tierra. Lo digo, no a modo de queja (porque siempre he creído que quejarse sólo sirve para perder el tiempo), sino como contexto a lo que estoy a punto de contarles.

Desde hace más de 3 meses no he tenido ganas de grabar vídeos. Sin embargo, he seguido, por muchos otros caminos, creando, porque para mí es como respirar. Sin exagerar. 

A lo largo de estos más de 3 meses he encontrado mil y un pretextos (y también motivos) para no grabar. «Mañana», me digo, pero mañana no llega.

En épocas millennials es muy común escuchar a los creadores de contenido hablar sobre «no forzar las cosas», «no quería reflejar mi tristeza en mis vídeos», «me gusta ser orgánico», entre muchos otros argumentos para dejar de hacer. Y es verdad que a veces tenemos que darnos un momento para respirar, pero en ese aspecto, creo que si dejáramos todas las cosas importantes al «tener ganas», el mundo se llenaría de (más) mediocres.

Por lo mismo, creo que es importante diferenciar entre las cosas que realmente queremos. Por ejemplo, yo «quiero ser» un creador de contenido, no «tengo ganas de ser». Ligera la diferencia, pero existe. Y como «quiero ser», tengo que anteponer la disciplina, al «no tengo ganas».

Esto aplica para cualquier ámbito de nuestra vida.

Con cariño, 
Lewis Rimá (:

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