¿VALE MÁS QUIEN TIENE MÁS?

La insatisfacción es el resultado de querer lo que no se tiene.Y la insatisfacción, provoca frustración y la frustración, infelicidad. 

Una decena de veces me he encontrado con la insatisfacción. Sobre todo, porque me considero una persona sumamente ambiciosa.

Por eso, en el camino descubrí que, para poder sentirnos felices con las cosas que están por venir, primero debemos sentirnos satisfechos con lo que tenemos hoy. Eso sí, sin confundirlo con el conformismo.

El conformismo también es la antítesis de la felicidad, porque el ser humano no está hecho para quedarse estancado en un mismo lugar. Por eso creo en la importancia de quitarle el tabú a la palabra: ambición.

La ambición, llevada con inteligencia, es agradecer y valorar lo que se tiene para, sobre eso, construir en grande.

Sin embargo, mi ambición se basa en ser, no en tener, porque las cosas vienen y van, pero lo que hacemos y las huellas que dejan nuestras acciones quedan para siempre en las personas que se cruzan en nuestro camino.

Con eso en mente, poco a poco he tratado de acercarme al minimalismo. Aunque debo confesar que, al principio, me sentí dudoso. La verdad, me parecía una idea de hippies, cero funcional, hasta que comprobé que tener menos, ayuda a crear más.

Así, entendí la importancia de tener justo lo que necesitamos, y no más, en todos los aspectos de nuestra vida; los amigos necesarios, los problemas necesarios, los anhelos necesarios.

El minimalismo, para mí, es una forma de aligerar la mente y aligerar la vida, sin privarnos de nada, dándole a cada cosa el valor que se merece y conservando únicamente lo que realmente nos hace felices.

Si quieres acercarte paso a paso al tema del minimalismo, te recomiendo el libro "La vida minimal" de Pedro Campos.