¿VALE MÁS QUIEN TIENE MÁS?

La insatisfacción es el resultado de querer lo que no se tiene.Y la insatisfacción, provoca frustración y la frustración, infelicidad. 

Una decena de veces me he encontrado con la insatisfacción. Sobre todo, porque me considero una persona sumamente ambiciosa.

Por eso, en el camino descubrí que, para poder sentirnos felices con las cosas que están por venir, primero debemos sentirnos satisfechos con lo que tenemos hoy. Eso sí, sin confundirlo con el conformismo.

El conformismo también es la antítesis de la felicidad, porque el ser humano no está hecho para quedarse estancado en un mismo lugar. Por eso creo en la importancia de quitarle el tabú a la palabra: ambición.

La ambición, llevada con inteligencia, es agradecer y valorar lo que se tiene para, sobre eso, construir en grande.

Sin embargo, mi ambición se basa en ser, no en tener, porque las cosas vienen y van, pero lo que hacemos y las huellas que dejan nuestras acciones quedan para siempre en las personas que se cruzan en nuestro camino.

Con eso en mente, poco a poco he tratado de acercarme al minimalismo. Aunque debo confesar que, al principio, me sentí dudoso. La verdad, me parecía una idea de hippies, cero funcional, hasta que comprobé que tener menos, ayuda a crear más.

Así, entendí la importancia de tener justo lo que necesitamos, y no más, en todos los aspectos de nuestra vida; los amigos necesarios, los problemas necesarios, los anhelos necesarios.

El minimalismo, para mí, es una forma de aligerar la mente y aligerar la vida, sin privarnos de nada, dándole a cada cosa el valor que se merece y conservando únicamente lo que realmente nos hace felices.

Si quieres acercarte paso a paso al tema del minimalismo, te recomiendo el libro "La vida minimal" de Pedro Campos.

8 comentarios sobre “¿VALE MÁS QUIEN TIENE MÁS?

  1. Totalmente de acuerdo con la parte en que debemos estar felices con lo que tenemos hoy pero sin llegar a caer en el conformismo. Últimamente me he propuesto a disfrutar cada uno de mis días, vi un video en Tiktok en el que un chico por la mañana “te saludaba” y te decía “Bienvenido al mejor día de tu vida”. He de reconocer que en un principio lo vi y no me causó tanto interés ni sentí nada al escucharlo pero después reflexioné y me puse a pensar en que si este fuese el último día de mi vida y lo supiera haría todo lo posible por estar feliz, por no dejar que otras cosas arruinen mi felicidad y entonces día a día que despierto pienso en ello, me digo a mi mismo frente al espejo del baño aún con el cabello hecho un enredo “Bienvenido al mejor día de tu vida” y eso definitivamente me ha cambiado la perspectiva de mis días. Hago todo lo posible por estar feliz, por no dejar que nada me arruine el presente y a la vez ir forjando bien las bases del futuro.
    Un saludo Lewis, esa es mi experiencia que quería contar. ✨✌🏻

  2. Lo leí y luego vi tu tik tok y quiero dejar plasmado lo que pienso al respecto.

    “El dinero no es el fin, es el medio para el fin”

    Se que ambición no es sinónimo de dinero pero llevo muy arraigado ese pensamiento que he tratado de reprogramar a inicios de Diciembre, no ha sido fácil.

    Creo que lo más importante es el presente, vivir el momento y sobre el espacio hacer que la vida se vaya despacio (que hermosa referencia).
    Llego mi momento de desprender, mientras más miedo a carecer menos voy a avanzar.

    Gracias por tus palabras

    1. ¡Hola, Majo!

      Creo fielmente que, efectivamente, el dinero es UN medio, pero no creo que sea el único medio para lograr el fin.

      Y, totalmente, lo más importante es enfocarnos en el presente, en el aquí y en el ahora.

      ¡Un abrazo!

  3. Hace tiempo leí un libro llamado: El día que el océano te mire a los ojos, donde justamente hablan del minimalismo. El protagonista le explica a la chica que si ve su casa encontrará muchísimas cosas que tiene años que ya ni utiliza pero no los tira porqué cree que «alguna vez» lo hará. Pero en sí solo está postergando ese problema, cuando desde un principio pudo deshacerse de ello. Esto aplica para situaciones y sí, personas también.

    Y bueno, puede que me desvíe un poco del tema pero… hace tiempo, aunque yo siguiera amando a ciertas personas, tuve que irme de ahí. Porque solo yo sostenía esa cuerda… y aprendí que la vida (y la resiliencia también) es como la filosofía japonesa llamada Kintsugi: hacer bellezas con algo roto y darle otro valor. Ser feliz con lo que tenía y sabía que era reciproco.

  4. Me hace pensar que somos seres humanos que se construyen día con día, seres sociales que estamos en el hoy y el ahora, pero también hay un mañana, un después… Por tanto, plasmar nuestra esencia en las vidas que tocamos, dejar huella en las almas que abrazamos y construir el brillo que queremos dejar; es la única manera de asegurarnos ser «algo» en ese mañana.

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