¿Cómo se acaba la violencia?

Siempre he creído que quejarse quita tiempo. Soy de las personas que, frente a las situaciones adversas, en lugar de echar culpas, prefieren tomar acción. Cuando existe algo que me provoca malestar, la siguiente pregunta sale a flote en mi mente: ¿qué estás haciendo para cambiarlo? Porque qué flojera los que esperan que las cosas mejoren con las acciones de otros.

Esta semana terminé de leer #EllosHablan de Lydia Cacho, un libro que recopila entrevistas a diversos hombres sobre su infancia, datos duros y estudios de caso sobre el machismo en México, partiendo de la idea de que la violencia no es sinónimo de hombría.

Encontré muchos elementos valiosos, sin embargo, hubo una premisa que captó totalmente mi atención, una que invita a tomar acción.

Considerando que más de un 80% de los robos y asesinatos en nuestro país son efectuados por hombres, destacar la importancia de luchar contra el machismo sale a flote, sobre todo en una sociedad que considera que alguien es «más hombre», cuando tiene actitudes violentas o agresivas.

Sin embargo, aquellos hombres acostumbrados a expresar sus emociones son más empáticos con el mundo que les rodea y no encuentran en la violencia un camino para la solución de sus problemas, por lo que procuran hacer sentir cómodos y en confianza a otros, sin miedo a mostrarse vulnerables.

«Eso tienen casi todas las mujeres: son más valientes porque se atreven a hablar de sus emociones.»

-Lydia Cacho